En el Quindío, decir que alguien se quedó a seguir la olla es que la reunión se alargó sabroso y nadie se quiere ir. Es seguir en la charla, el trago, la música o el chisme después de lo planeado, como cuando ya era hora de arrancar y igual se quedan pegados. Puro parche, pues.
"Mijo, ya eran las dos y dizque “una más” y nada. Terminamos el sancocho y nos quedamos a seguir la olla hasta que cantó el gallo, qué parche tan bacano."