En Trujillo se le dice así al metiche profesional, el que se mete en asuntos ajenos y vive pegado al chisme. Apenas escucha bulla, ya está asomado, preguntando y sacando conclusiones como si fuera parte del problema. Es una forma burlona de decir que alguien es bien sapo y no se aguanta la curiosidad.
"Oe, Henry es sapo de horno, causa. Sonó un grito en la cuadra y ya estaba en la puerta preguntando quién fue, como si fuera el serenazgo."