En Perú se dice cuando te matas chambeando o te esfuerzas al máximo, como si te exprimieras hasta la última gota. Es darlo todo, sin guardarte nada, y acabar reventado pero con la tarea hecha. Se usa para trabajo, estudios o cualquier plan que te deje sin batería. Duele, pero queda fino.
Trabajar muy duro, al punto de quedarse hecho trapo. Como si después de un día largo te quedaras con más ampollas que manos.