Se dice cuando alguien curra a lo bestia, dejándose la espalda en el laburo. Vamos, que se está matando a trabajar, ya sea por necesidad o por quedar bien. Es una forma bien gráfica de decir que estás al límite, sudando la gota gorda. Y sí, suena a que te vas a partir en dos.
"El Juancho se rompió el lomo toda la noche armando la fiesta sorpresa y ni probó la torta. Al final quedó todo de lujo, pero el loco terminó muerto."