En Paraguay se dice cuando alguien te está jodiendo con lo mismo una y otra vez, sobre todo si es para pedir plata. Es como “no me rompas”, pero con sabor bien guaraní y de barrio. Sirve para cortar el mambo y marcar límite cuando ya te dijeron que no y seguís insistiendo.
"Che, dejá de romper los gatos con la plata, na. Ya te dije que no hay más, andá a laburar y dejá de hinchar por tus fichas."