Se dice cuando sales a dar una vuelta sin plan cerrado, solo a callejear y ver qué cae. Puede ser por el centro, por el paseo o por donde te lleven las piernas, y a veces acaba en cañas, charla y cotilleo. Vamos, un paseo improvisado con sabor santanderino, de los que arreglan la tarde.
"Venga, deja el sofá y echamos un rulo por el Paseo Pereda, que igual cae un helado y acabamos rajando de medio Santander."