Se dice cuando alguien sale a romperla y se patina la guita como si no hubiera mañana: fiesta grande, excesos y cero culpa. Es el plan de “hoy se vive”, con boliche, tragos caros y algún lujo innecesario que igual se disfruta. Muy de noche mendocina cuando pinta derroche y al otro día duele la billetera.
"Anoche Juancho reventó la caja de lujos en el boliche: cayó con champán para todos, tiró propina como loco y terminó pidiendo un after en un Uber."