En La Guaira decirle a alguien relámpago es llamarlo súper rápido para hacer cualquier vaina, sea buena o una metida de pata monumental. Es como comparar a la persona con ese fogonazo que cae en pleno aguacero tropical y ni te da tiempo de parpadear. Suena cariñoso, pero también es medio burla cuando el pana se acelera demasiado.
Apodo para el que hace todo a la carrera, como si tuviera un motorcito. Va rapidísimo, sí, pero a veces deja el reguero: cosas a medias, errores bobos y luego toca repetir. Es como un rayo, aparece, hace bulla y se va. Sirve para molestar con cariño o para echar pulla suave.