Se le dice a la persona que vive pegada a la calle y a la noche: siempre buscando rumba, fiesta y plan hasta tarde. Se sabe el parche bueno de cada finde, quién pone la música y dónde rematan la noche. Es como el opuesto del ratón de biblioteca, pero con ojeras y ganas de perreo.
"Mira a Mario, ya no estudia ni pa’ Dios. Ahora es ratón de ciudad: viernes de rumba, sábado de parche y domingo amaneció en la tienda pidiendo caldo."