En Santa Cruz se usa para hablar de alguien tan relajado que ya roza la flojera, medio dejado con sus cosas y cero preocupado por nada. No es siempre insulto, a veces se dice con cariño, pero también puede ser un toque de atención. Básicamente, esa persona que ve el mundo arder y sigue tomando tereré como si nada.
"Dejá pues de ser tan ranga, hermano, llegaste una hora tarde, sin tarea y todavía preguntás si hay recreo largo hoy."