Se dice cuando alguien se queda sorprendido y sin palabras, con la boca abierta y cara de ¿qué acabo de escuchar?, como almeja abierta. En CDMX suena chistoso y bien gráfico, perfecto para chismes, noticias locas o cuando te sueltan una bomba en la sobremesa. No es insulto, es puro asombro.
"Me dijo que renunció para irse a vivir a una van y yo me quedé como almeja, con el taco a medio morder."