Se dice cuando te quedas totalmente parado y con cara de póker, como si el cerebro se te hubiera ido a por tabaco. Es ese momento en que te quedas en blanco, sin reaccionar, mirando al infinito. En Valencia se suelta mucho para vacilar a alguien que está empanado o que no se entera de la película. Y sí, queda fino decirlo.
Se dice cuando alguien se queda flipando, con la boca abierta y cara de no creérselo, como si se le hubiera quedado la mandíbula descolgada. Vamos, que te sueltan una movida y te quedas en modo estatua, sin reacción. En Zaragoza se oye para marcar ese momento de sorpresa total, de quedarte a cuadros.