Se dice cuando dejas un plan, una tarea o a alguien para más adelante, como en modo sin apuro. Es típico para postergar con calma y sin drama, a veces con esa onda sureña de ir a tu ritmo. Puede sonar a organización relajada o a excusa elegante para no moverse todavía. Y sí, pasa harto.
"—¿Vamos al muelle o qué? —Ya, pero quedemos pa'l final, po. Primero su matecito y después vemos si nos da el cuero pa' pescar."