Se dice cuando algo, casi siempre un vehículo, se queda botado porque se echó a perder o dejó de funcionar de golpe. Es el clásico drama de ir feliz camino a algún lado y, paf, quedaste tirado sin señal y con cara de qué hago ahora. Muy chileno y bien útil para quejarse con estilo.
"Íbamos a la playa con la caña y la hielera, y justo en la cuesta el auto quedó en pana. Quedamos tirados, sin señal y con un frío que ni el mate salvaba."