Saludo bien cruceño y de confianza, de esos que solo le tirás a un pana. Pezuco funciona como apodo cariñoso y medio burlón, tipo decirle al otro tronco o loco, pero con sabor local. Se usa entre amigos, en plan buena onda, para romper el hielo y arrancar la charla con chistecito.
"Llegás tarde al asado y encima sin hielo. Te miro y te suelto: ¿Qué tal, pezuco? ¿Otra vez haciendo renegar a la barra?"