Se suelta cuando algo te parece rarísimo, ridículo o totalmente fuera de lugar, como de caricatura. Es ese comentario de sorpresa con burla ligera, tipo: no me lo creo, pero me estoy riendo. Va bien para outfits imposibles, ideas locas o situaciones que dan pena ajena, pero en plan cotorreo.
"Llegó el compa con botas de charol y una capa roja al antro y mi prima nomás dijo: ¡Qué rosca!, ¿vienes de un casting o qué?"