En Boyacá y en buena parte de Colombia, guayabo es la resaca después de una noche de tragos. No es solo dolor de cabeza, también es el cuerpo vuelto nada, la boca seca y el arrepentimiento pegado. Se usa para quejarse o para explicar por qué uno está modo zombi. Y sí, a veces se siente como castigo divino.
"Mano, anoche me fui de rumba y hoy no me levanto ni a palo, tengo un guayabo tan verraco que hasta el tinto me da asco."