Se suelta cuando alguien está armando un show por una tontería, exagerando el problema o haciéndose la víctima de más. Es como decir que está inflando el cuento y metiéndole drama donde no lo hay. Muy de regaño con risa, para bajarle dos a la intensidad.
"Chamo, se te cayó una gotica de refresco en la franela y ya estás llorando, ¡qué bulto! Agarra una servilleta y ya."