Se dice cuando alguien va demasiado bien presentado: ropa fina, peinado al pelo y actitud de pasarela. Es como soltar un “qué elegancia la de Francia”, pero en versión llanera y con más sabor. También puede aplicarse a un look en general, no solo a la persona. Vamos, que va hecho un cuadro, pero del bueno.
"Chamo, ¿y tú pa’ dónde vas así? Llegaste a la rumba pura pinta, con zapatos brillando y perfume que se siente desde la esquina."