Dicho popular para avisar que en los lugares pequeños todo se sabe rapidísimo y el chisme corre como pólvora. Hay poca gente, pero muchas miradas, y cualquier detalle se vuelve tema de conversación en la tienda, la plaza y hasta en la fila de las tortillas. Útil para pedir discreción y evitar dramas innecesarios.
"No le digas a nadie lo del trabajo nuevo, compa, que aquí es pueblo chico, infierno grande y mañana ya lo anda contando el de la tiendita."