Se dice cuando alguien te ofrece o te promete algo que suena bonito, pero en el fondo no piensa cumplirlo. El clásico es el café: Te lo debo, cuando quieras, la semana que viene, y pasan los meses. Sirve para señalar pura labia, quedar bien y desaparecer. Y sí, ese cafecito fantasma ya es leyenda.
"Ese pana me tiene desde Semana Santa prometiéndome un café y nada que aparece. Puro cuento, vale, ya sé que ese cafecito no existe."