Expresión para decirle a alguien que se ponga las pilas y lo dé todo, como el 10 del equipo que se echa el partido al hombro. Es un empujón con sabor futbolero: hazlo con clase, con ganas y sin medias tintas. Se usa mucho para motivar en el trabajo, el estudio o cualquier vuelta importante.
"Parce, póngale la 10 a ese informe que el jefe anda bravo y hoy toca lucirse, ¿sí o qué?"