Se dice cuando alguien se monta su propia historia y la exagera a lo bestia, como si estuviera actuando en una película. Empieza a echar cuento, a darle mil vueltas y a armar un show para quedar como el duro o la víctima. Vamos, que se la cree demasiado y te quiere vender humo.
"Ese man se pone la película durísimo contando que salvó el partido, y fue un gol de chiripa. Ya después quería que le hicieran calle de honor y todo, qué pena ajena."