Se dice cuando te activas en plan fiesta total: te vienes arriba, te da igual la hora y te pones a bailar, beber o liarla con los colegas sin frenos. Es como entrar en modo celebración y no salir hasta que el cuerpo diga basta. Muy de noche madrileña y de acabar donde sea. Y sí, suele acabar regular.
"Quedamos en Malasaña para una caña y, sin darnos cuenta, nos pusimos en modo mambo y acabamos bailando en la calle con un kebab en la mano."