Se dice cuando alguien deja la casa hecha un Cristo, todo revuelto y fuera de sitio, como si hubieran registrado el salón buscando un tesoro. Vale para niños desatados, mudanzas mal llevadas o una limpieza que se fue de las manos. No implica mala intención, pero sí un caos curioso que da hasta risa.

"Entre el perro, los críos y la compra, han puesto la casa patas arriba: cojines por el pasillo, migas en el sofá y yo buscando las llaves en la nevera."

¿Te gusta nuestro diccionario?

Además de rebuscar expresiones cañoneras, también contamos chistesitos.

Échale un ojo, si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento.

Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!