Se dice cuando vas dejando el caminito hecho para que luego salga lo que tú quieres, sin ir de frente. Es como ir calentando el ambiente, tirando indirectas y ganándote a la otra persona poco a poco, sobre todo en plan ligoteo. Vamos, que no estás atacando, estás sembrando. Y a veces funciona demasiado bien.
"Tranquilo, mi niño, ayer en el bar le fui poniendo el pancito con dos risas y un par de indirectas, y hoy seguro que cae el plan."