Se dice cuando alguien se avienta un discurso bien bonito, promete el oro y el moro, pero a la hora de la verdad no cumple ni una. Mucha labia, mucha foto y mucho show, pero cero resultados. Vamos, pura cáscara: se ve verde y sabrosa, pero por dentro no trae nada. Y sí, aplica perfecto a la política.
"No manches, el candidato juró que iba a arreglar todo en un mes y al final fue pura política aguacatera: puro evento y ni una obra."