Se dice cuando te vas a echar una cabezadita corta, de esas que te dejan nuevo sin meterte en una siesta de dos horas. Es una pausa rápida para recargar pilas, normalmente después de comer o cuando el cuerpo ya te está pidiendo tregua. Suena muy de pueblo y tiene ese puntito tierno.

"Después del cocido leonés y dos cachos de pan, me tumbo diez minutillos a echarme un pajarico y luego ya seguimos con la ruta, que si no reviento."

¿Te gusta nuestro diccionario?

Además de rebuscar expresiones cañoneras, también contamos chistesitos.

Échale un ojo, si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento.

Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!