En Táchira se usa pique para hablar de esa mezcla de celos, envidia y rabiecita cuando ves que a otro le va mejor que a ti. No es odio profundo, pero sí te deja con la espinita clavada y cara de yo no fui. Es como decir que estás picado, pero con más saborcito venezolano.
En Uruguay se usa para hablar de una competencia o desafío entre personas o grupos, ya sea en el fútbol, en videojuegos o hasta viendo quién llega primero a la esquina. Tiene ese toque de rivalidad picante, medio de orgullo herido, pero también de juego y diversión. A veces el pique queda ahí y otras se transforma en historia eterna de barrio.