Se dice de alguien que va en modo comodidad total, como si viviera en casa con las pantuflas puestas y cero prisa. Es estar apalancado, a gustito, tirando de pijama y sofá, sin intención de arreglarse ni de moverse mucho. No siempre es malo, a veces es puro autocuidado andaluz con arte.
Expresión carabobeña para hablar de alguien que anda demasiado relajado, sin apuro y sin estrés, como si estuviera en pantuflas todo el día. Es ese estado medio zen medio flojito donde nada te altera, ni el calor ni las colas ni los problemas. Y hay que admitir que a veces provoca andar empantuflado y olvidarse del mundo.