En Antofagasta se le dice pintura a la persona que anda demasiado producida, sobre todo con maquillaje, como si se hubiera pintado con brocha gorda. Va para cuando alguien se pasó de rosca arreglándose y queda medio artificial o exagerado. Se usa en talla, con cariño o con maldad, según el tono. Igual da risa.
En Sonora se usa para hablar de un maquillaje súper cargado, de esos que se notan a kilómetros. Es cuando alguien trae tanta base, sombra y labial que parece que le echaron ganas pero sin miedo al exceso. No siempre es insulto, a veces es carrilla entre compas, pero sí deja claro que el maquillaje está pasado de lanza.