Se dice cuando te pones a conversar largo y tendido con alguien y la charla se alarga sin darte cuenta, porque está buena la cosa y hay tema. Es como quedar pegado a la conversación y que el tiempo se te vaya volando. Muy de parche tranquilo, de esos que empiezan con un hola y terminan en madrugada.
"Ayer en la tienda nos pillamos una parla con Don Chucho y, cuando menos pensamos, ya estaban cantando los gallos y ni habíamos cenado."