Dicho bien nariñense para llamar a alguien terco, duro de cabeza y difícil de mover de su idea. Como la yuca, que es firme y no se dobla fácil, la persona se queda clavada en lo suyo aunque le muestren mil pruebas. Se usa en tono de burla o regaño, sin tanta mala leche.
"No le metas más carreta a Juan con lo de la política, dejalo quieto. Ese man es un pie de yuca y no cambia ni aunque le pongan evidencias en la cara."