En Bogotá se usa para hablar de un lío, un problema o una situación fastidiosa que te complica la vida más de la cuenta. Puede ser un trámite eterno, una fila imposible o cualquier enredo que da pereza y malgenio. No es el fin del mundo, pero sí el típico pereque que te daña el plan.
"Uy no, parce, este trancón sí es un pereque. Llevamos media hora y ni nos movemos, mejor nos bajamos por un tintico y volvemos."