En Risaralda se dice cuando alguien se queda dormido o se queda ido, como en modo zombi, en plena charla, clase o parche. Es ese momento en que te da el bajón y te desconectas sin querer. No va de robarse una empanada, aunque suene delicioso. Y sí, a todos nos ha pasado.
"Íbamos en el bus pa’ Pereira y Andrés pegó la empanada durísimo, roncando y todo. El conductor frenó y el man ni se inmutó, seguía tieso como si nada."