En el Quindío se dice cuando alguien está hecho polvo: enfermo, débil, con guayabo bravo o simplemente sin energía. También puede ir para algo que está fallando o medio dañado. Es como decir que estás maluco y sin pilas. Suena muy de parche, de esos días en que ni el tinto te revive.
"Parce, amanecí re chuchao después del guaro y el trasnocho, me duele hasta el alma. Hoy no cuenten conmigo ni pa’ ir a la tienda."