Se dice cuando alguien arrasa con la comida y se sirve o se come casi todo, sin pensar en los demás. Es como pegarse un barrido en la mesa, dejar la olla temblando y al resto mirando el plato vacío. Suena muy de parche y suele ir con tono de reclamo, pero también de risa.
"Ñero, Carlos pegó cucharazo con las arepas y el quesito, y nos dejó a todos mirando la mesa como si fuera un espejismo."