Se dice del parcero que vive en modo supervivencia, siempre inventándose un rebusque para sacar plata: hoy vende algo, mañana hace un mandado, pasado te arregla el celular. No es que sea millonario, es que es recursivo y no se queda quieto. En Colombia eso se admira, aunque a veces dé risa lo camaleón que es.
"Ese man es parcero en modo rebusque: ayer vendía empanadas, hoy está de domiciliario y mañana te aparece cobrando recibos en el barrio."