Así le decimos al que es un vividor de primera, bien flojo y cómodo, que no se mueve ni para buscar su propio sustento porque ya tiene quién le cocine, le lave y hasta le aguante las mañas. Es como un rey sin corona que vive a costillas de los demás, y la verdad es que a veces da risa y a veces da rabia.
Se le dice al que se esfuma justo cuando toca meter mano y hacer el trabajo pesado. Aparece para el chisme, la comida o la foto, pero cuando hay que cargar la mesa, pintar o limpiar, se hace humo. Es el Houdini de la pega, bien caradura. En Cochabamba lo sueltan con burla, pero con cariño.
Se le dice a la persona que se hace la súper ocupada y vende humo como campeona. Parece que está trabajando a full, teclea fuerte, frunce el ceño y hasta suspira, pero en el fondo no produce nada. Es el típico que vive del show y del “ahorita lo saco”, y encima se la cree.