Se dice cuando te toca cargar con la culpa o las consecuencias de algo que no has hecho, normalmente por estar en el sitio equivocado o por ser el pringado oficial del grupo. Vamos, comerte un marrón que era de otro. Es bastante común en toda España y da una rabia fina, la verdad.
Se dice cuando acabas cargando con la culpa, el castigo o el marrón de algo que hicieron otros, o de un lío en el que ni pinchabas ni cortabas. Vamos, que te toca comerte el regaño, pagar la cuenta o quedar como el malo sin haberla buscado. Injusto, pero pasa más de lo que debería.
Se dice cuando te toca cargar con la culpa o las consecuencias de algo que no has hecho, o que ni te iba ni te venía. Vamos, que te comes el marrón por otro y encima te miran a ti. Muy de injusticia cotidiana, de esas que te dejan con cara de ¿pero yo qué he hecho?