Se dice cuando estás con la cabeza en blanco y no te sale ni una, ni una idea decente. Puede ser por cansancio, estrés o porque andás medio lerdo ese día. Es como admitir que la creatividad se fue a tomar mate a otra parte y te dejó pagando. Muy de cuando tenés que resolver algo y no arrancás.
"Tengo que entregar el laburo mañana y estoy en blanco mal, che. No se me cae una idea, ni mirando el techo con un mate al lado."