Se suelta cuando alguien te está comiendo la cabeza, insistiendo demasiado o poniéndose pesado, y tú quieres que pare ya. Es un no me agobies de toda la vida, pero con sabor andaluz. Picha es un vocativo muy típico, sobre todo en Cádiz y Sevilla, entre colegas, y según el tono puede sonar cariñoso o cortante.
"No me rayes, picha, que estoy con el Betis y como me hables ahora me pierdo el gol y la liamos."