Se dice cuando algo no tiene arreglo ni salida, vamos, que es imposible y punto. Es como soltar un no hay manera o no hay caso, pero con ese toque castizo que suena a sentencia final. Ojo, no va de tu tía de verdad, es una frase hecha para cortar esperanzas rápido.
"Quise convencer al casero de que me bajara el alquiler y ni con flores, no hay tu tía, me tocó seguir pagando a precio de oro."