Se le dice a alguien que va demasiado producido, con ropa y accesorios llamativos, como si fuera parte de un show. No es precisamente un cumplido, más bien es una burla cariñosa o picante: te ves exagerado, medio disfrazado, como de vitrina. Ideal para cuando alguien se arregla tanto que parece que va a animar una feria.
Se le dice a alguien que va demasiado producido, con ropa llamativa o medio exagerada, como si fuera un adorno puesto para que lo miren. Suele llevar burla o pulla, tipo: bájale al show, que no estás en vitrina. En Bogotá se suelta cuando alguien sale todo brillante y empacado para cualquier plan.