Se dice cuando alguien arma una fiesta bien prendida, con música a todo volumen, baile y ambiente de barrio. No es una reunión tranquila, es plan de rumba de verdad: llega gente, se corre la voz y termina todo el mundo sudado de tanto mover el esqueleto. Si buscas silencio, aquí no es.
"Manuel montó una rumba en su casa y se regó el chisme por todo el barrio, salsa y reguetón a full, y nosotros bailando como si mañana no existiera hasta las tres."