Se dice cuando alguien anda metido en algo raro, turbio o medio enredoso, como si se fuera a meter a un callejón donde siempre pasa lo más curioso y lo menos legal. También vale para quien anda dando vueltas sin rumbo, buscando bronca o chisme. Suena a advertencia de barrio, de esas que no fallan.
"Ayer vi al Toño por el centro, bien nervioso, y me dijeron: anda en el rincón loco. Yo nomás me hice güey y me fui, porque eso no pinta nada bien."