Se dice cuando alguien monta un negocio, un plan o un tinglado, normalmente de forma un poco improvisada y con lo justo, pero tirando de ingenio. Puede sonar admirativo o con cachondeo, como que te has apañado para sacar algo adelante. Vale tanto para un puesto real como para un proyecto entre colegas.
Se usa cuando alguien monta un negocio, un plan o un tinglado, a veces improvisado y con cuatro duros, pero con ganas y desparpajo. Puede sonar admirativo o con un puntito de cachondeo, como diciendo que se ha buscado la vida y ya tiene su invento funcionando. Vamos, que ha montado su mini imperio.