En Colima le dicen así al mezcalito que te echas para resucitar después de una buena desvelada. Es el trago chiquito pero matón que, según la banda, te acomoda el alma y te vuelve a poner de pie cuando amaneces destruido. No cura la cruda, pero te da valor para seguirle.
"Amanecí bien crudo y hoy hay que chambear. Pásame un milagrito colimote, aunque sea pa’ agarrar tantito vuelo y no morir en el intento."