En Piura se dice cuando, por metiche o por no saber decir que no, acabas metido en un lío o en una tarea extra que nadie te pidió. Es como llevarte la “yapa” pero en versión castigo: un añadido inesperado que te cae encima. Suena bien criollo y tiene su gracia cuando ya estás hasta el cuello.
"Salimos por una gaseosa y el pata nos jaló a pintar su sala, ya pe, nos metimos la yapa y encima sin almorzar."