Se dice cuando alguien se va de lleno a comer, sin mucha ceremonia, porque tiene un hambre criminal o porque la comida está demasiado buena como para esperar. Es como decir "vamos a darle" pero versión mesa y tenedor. En Puerto Rico suena bien callejero y bien de jangueo, sobre todo con comida criolla.
"Papi, suelta el celular y vamos a meter cuchillo, que el mofongo con churrasco está pidiendo auxilio."